Viaja esta noche con Relayer, obra magna de la banda progresiva Yes


Por  Rolando Lino Mina

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Llamaradas y tormentas de fuego, seguidos de un amanecer en armonía. Así es se llega al clímax con esta obra de la que no hablaré demasiado. Lo importantes es que cada quien se anime a experimentarla. Escribo estas palabras mientras la escucho. Se llama Relayer y es el séptimo álbum publicado por la banda Yes, el 29 de noviembre de 1974. 

Hace que los conos de las bocinas y mis tímpanos bombeen al máximo. Para escuchar Relayer necesitas emular la potencia con que suena una orquesta sinfónica en vivo (sea con bocinas o con audífonos). El contenido de Relayer está diseñado para lanzar decibeles

El primer track del álbum se llama The Gates of Delirium (Las Puertas del Delirio) y ese título nada tiene de pretencioso. Dura casi 22 minutos y es una película auditiva. Como es costumbre en Yes, ellos proponen el paseo y las imágenes corren por cuenta de quien escucha

The Gates of Delirium describe los estados de la guerra, muy al estilo del Firbird de Igor Stravinsky. Esta última, es una obra muy recomendable que resulta un excelente portal para acceder a la música compleja

Pero Volviendo a Relayer y  a The Gates of Delirium, es una de las piezas maestras de estos progresivos de Yes. Un tema al que no se le debe poner razonamiento, sino sensaciones e imaginación. Te lleva a estados de flujo que no se experimentan todos los días. 

Tiempos de guerra vienen. Inevitables. Barrerán con todo. El fuego de combate sale de las guitarras de Steve Howe, y la histeria corre por cuenta del bajista Chris Squire. La suma de estos dos con el cantante Jon Anderson, el tecladista Patrick Moraz y las baterías de Alan White intimidan a cualquiera. 

Y cuidado: en el punto dorado de The Gates of Delirium hay un agujero negro. La música va ralentizándose hasta el punto en que sentirás que tu corazón realmente va a pararse. Y entonces explota la luz, para abrirle paso a la paz

Ese último pasaje de The Gates of Delirium es tan fascinante, que la industria discográfica no dudó en cortarla de la obra para hacerlo un single. Se vendió en Estados Unidos con el nombre de Soon.

Pero regresando una vez más a Relayer y ya casi para terminar: este álbum solo contiene tres temas. Hay ediciones que le añaden los famosos “bonus tracks”, donde nunca falta el sencillo Soon. Pero la obra en sí es de tres temas y punto. Sound Chaser y To Be Over se llaman los otros dos. Magníficos. 

No hay más. A descargarlo o a buscarlo. Relayer es una obra que ya se inventó. Sólo resta gozarla. (@ElAngelopolita

PUBLICADO: a las 22:33 del 04 de Julio de 2014
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