Cena Blanca: costumbre de París que ya se practica en todo el mundo


Por  Yazmin Evia

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Diner en Blanc es una cena masiva tipo picnic, donde los invitados deben vestir color blanco de la cabeza a los pies. Llevan sus propias mesas, sillas, mantelería y cubiertos; también en color blanco. No puede faltar la cesta de picnic para transportar la exquisita cena y un excelente vino. Todo lo anterior se complementa con música, velas, baile, flores y luces de bengala. 

El lugar en dónde han de disfrutarse todos estos placeres es un secreto que se mantiene celosamente guardado hasta el último momento. Sin embargo, la costumbre dicta que deben utilizarse espacios públicos muy espectaculares como parques, plazas, explanadas, puentes y sitios emblemáticos de las ciudades más hermosas del mundo.

Diner en Blanc, que se traduce literalmente como “Cena Blanca”, se inició en París en 1988. Fue lanzado por François Pasquier, cuando quiso celebrar una fiesta a la intemperie para reencontrarse con amigos. La propuesta reaviva las cenas con techo de cielo para disfrutar incluso de las inclemencias del tiempo, ya que ni la lluvia las detiene. También se goza del espectacular paisaje urbano que ofrecen ciudades como Nueva York, Montreal, Boston, Las Vegas, Singapur, Barcelona, Guadalajara y la Ciudad de México.

Diner en Blanc pretende compartir al aire libre la mesa, el vino y la alegría. “En el Diner en Blanc suceden cosas inesperadas, se exalta la amistad, el amor y la belleza. ¡Es entonces cuando surge la magia!”, dicta su eslogan.

Aunque a estos eventos se les acusa de ser elitistas, no se puede negar que es una idea original que cualquiera puede llevar a cabo obteniendo los permisos necesarios.

El costo varía en cada país, pero en promedio la inscripción cuesta entre 50 y 80 dólares por pareja. Los organizadores establecen un punto de encuentro –generalmente un lugar céntrico- para después transportar a los participantes al sitio secreto en autobuses, metro o incluso caminado. 

En este evento hay que demostrar civilidad y hacer caso a las estrictas órdenes de los organizadores. El vino y el champán están permitidos sólo si los compras con los promotores. La cerveza y el alcohol duro están prohibidos. La mesa debe ser cuadrada y medir entre 70 y 80 centímetros. Si te animas a participar en alguna, sería buena oportunidad para sacar la porcelana y cristalería fina de la abuela; porque los cubiertos y platos de papel o plástico desechables están prohibidos.

Se recomienda para la cena servir pequeños bocadillos, tablas de embutidos, quesos y conservas. Adicionalmente, en cada país se agrega el toque culinario de la región.

En el transcurso de la velada (que suele desarrolla entre las 18:00 y 23:00 horas) las parejas pueden entretenerse con luces de bengala, música en vivo y mucho baile. 

Entre los aspectos centrales que persigue una Diner en Blanc, está ayudar a que los viejos amigos se reencuentren. Por supuesto, los invitados están separados por un limitado número de conexiones sociales y es imposible asistir sin un registro previo.

Las invitaciones se envían a los amigos primero. También se utiliza el “boca a boca” y por supuesto las redes sociales. La participación debe confirmarse a través de correo electrónico.

Para acudir hay que ser invitado por un participante del año anterior o registrarse en la lista de espera en la página web oficial. No obstante, sólo los lugares sobrantes se asignan a nuevos participantes. 

A la mesa mejor decorada y pareja mejor vestida de la noche se les otorga algún premio, que generalmente consiste en un viaje todo incluido. 

Diner en Blanc busca que los ciudadanos se reapropien y valoren los espacios públicos.  La puntualidad es muy importante. Al terminar nadie debe olvidar nada y todos deben cargar con la basura que generaron. (@ElAngelopolita)

PUBLICADO: a las 18:58 del 15 de Junio de 2014
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