Tightlacing: la costumbre de hacerse una “cintura de avispa” usando corset Destacado


Por  Yazmin Evia y Rolando Lino

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A pesar de los argumentos desfavorables de los profesionales de la salud, el Tightlacing es muy popular. Cada año más mujeres quieren “un corset entrenador de la cintura”, porque tal parece que la cintura de avispa sigue siendo un fetiche y no pasará de moda.

Entre las más legendarias cinturas de avispa están Marilyn Monroe, Sofía Loren y por supuesto la “Doña” María Félix, quien encabeza la lista de divas mexicanas que jamás engrosaron del talle. Es por eso que la famosa Dita Von Teese, no duda en presumir su colección de corsets.

Nunca ha sido fácil conseguir cintura de avispa y tampoco es cosa rápida o sencilla. Se requiere el uso diario de corset, y a decir de muchas usuarias que han fracasado es incomodo. No permite movilidad y respirar con el torso apretado es difícil.

Los médicos advierten que el corset inmoviliza e induce una deformidad ósea, provoca hernias o dolores agudos en la espalda. Pero no se olvida que por muchos siglos, el “corset modelador” fue recetado como método para adelgazar la figura. 

Era la moda en Europa por allá de 1550, cuando Catalina de Médici –esposa del rey Enrique II de Francia- prohibió las cinturas anchas en su corte. 

Quienes los diseñan y fabrican aseguran que el corset estiliza la figura, sin los riesgos de una cirugía. Estiman que con persistencia puede reducirse la cintura hasta en 2 por ciento cada semana. Se llega al extremo de reducir en un 75 por ciento la cintura original, después de 6 meses de uso diario.

Hay modistos que recomiendan el uso del corset durante todo el día y descanso sólo por la noche. 

El corset es considerado un fetiche en diversas prácticas sexuales como el sadomasoquismo. Así que además de no estorbar, llega incluso a ser parte de las fantasías.

Muchas mujeres llevan al extremo el Tightlacing, como la legendaria Cathie Jung.  A sus 77 años  presume una cintura de 38 cm, y tiene el record Guinness por ser la persona viva con la cintura más angosta. Y ya hay quien le pise los talones, como la alemana Michèle Köbke de 25 años y su cintura de sólo 41 cm. 

Para algunos una cintura exageradamente diminuta es digna de espectáculos circenses. Para otros es todo un arte.

De cualquier manera estas mujeres siempre atraerán miradas, chiflidos, piropos. Y serán blanco de críticas, de la misma forma que provocarán fantasías. (@ElAngelopolita

PUBLICADO: a las 20:33 del 09 de Junio de 2014
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