Maringuilla: personificación del pecado durante la fiesta de la carne Destacado


Por  Yazmin Evia y Rolando Lino

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Durante la fiesta de la carne, Techy se viste de reina y sobre tacones de aguja recorre la Ciudad de los Ángeles. Techy como muchos otros se transforma en Maringuilla. “Representamos al pecado, por eso tenemos que vestir sensualmente”, explica este joven poblano que ha personificado a la Maringuilla los últimos dos años

La mayoría son hombres con todas las de la ley; pero otros ya no lo son más e incluso llega a haber mujeres. Todos, con sus fascinantes vestuarios y al ritmo de la contagiosa música, cautivan miradas sorprendidas.

Hay vestidos de olanes y también entallados. Algunos utilizan máscaras de madera labrada, con muy diversos semblantes y colores de ojos. Varios usan zapatos de tacón y otros botines para invadir las calles poblanas en época de carnaval.

Como parte de la antigua tradición de los Huehues en la ciudad Puebla, las maringuillas son el personaje que representa a la Malinche. De la pareja de Hernán Cortés se tomó el nombre María-guía, que con el tiempo derivó en Maringuilla

Las maringuillas son representantes del pecado, y reflejan la dualidad entre lo femenino y masculino. Una forma de mostrar que los hombres pueden expresar feminidad bailando. Un asunto de actitud. 

La aparición de los hombres vestidos de Maringuilla recuerda en la memoria colectiva, que durante algún tiempo a las mujeres no se les permitió salir en el carnaval. Esto se debió en buena medida, a la mala fama que adquirió el carnaval por los excesos de los huehues con el pulque. Los hombres tuvieron que suplir el papel de la mujer en las cuadrillas y la popularidad del personaje creció hasta nuestros días.

En la actualidad, durante el carnaval poblano las calles son invadidas por cuadrillas de Huehues, que le roban al tiempo la monotonía y demuestran que cualquiera puede transformarse en otro. Abandonar la rutina para convertirse en ángel, pájaro, doncella o diablo

La Maringuilla es ser por unos días lo que no eres y pasarla bien en los bailes. Pero no es fácil ni barato. Ser una maringuilla es todo un arte no solo por el vestuario, sino por la particular forma de bailar imitando el movimiento de las féminas

Mucho se dice que las normas son para romperlas, y esa es la premisa durante la fiesta de la carne. Toda cuadrilla de huehues que desee trascender, debe tener una o varias maringuillas que alegren y provoquen sorpresa, malos pensamientos, pecados

“Anímense”, dice La María. Ha sido Maringuilla en la cuadrilla de El Alto (en la 16 Oriente) por 18 años. La María explica que cuando están en la calle, las maringuillas son populares. “La gente nos apoya bastante”, remarca. 

En el Barrio del Artista, extranjeros, mexicanos y poblanos se llevan a casa (en el celular o en cámara) sus propias imágenes de huehues. Durante el domingo de carnaval hay una especial atención de los flashes sobre las Maringuillas. Son el color de la fiesta. Un ingrediente vivo que mantiene activa una tradición que se remonta al origen mismo de la ciudad.
@ElAngelopolita

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PUBLICADO: a las 20:55 del 04 de Junio de 2014
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