José Pablo Feinmann, el maestro que enseña filosofía por televisión


Por  Rulman

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“Créase o no, este es un programa de filosofía por televisión”, dice José Pablo Feinmann al introducir el primer episodio de la serie Filosofía Aquí y Ahora. Eso es algo a lo que no estamos acostumbrados en México: a que las ideas importantes de la humanidad se vuelvan accesibles para cualquiera

Feinmann (Buenos Aires, 1943) es un filósofo, docente, escritor, ensayista, guionista, conductor de radio y televisión argentino. Desde 2008 conduce Filosofía Aquí y Ahora, que se transmite a través del canal Encuentro del Ministerio de Educación de Argentina. 

Feinmann introduce a los grandes héroes de la filosofía, pero va más allá: invita a que utilicemos todas esas magníficas ideas para pensar en nuestra propia existencia y en el destino del mundo en que vivimos. Es decir: José Pablo logra que los grandes textos filosóficos dejen de ser letra fría y se apliquen en la cotidianidad

En México, la filosofía está prácticamente reservada para la academia. Las palabras de Sartre, Marx, Descartes, Heidegger o Nietzsche están restringidas tácitamente. Quienes acuden a la universidad para conocerlas deben tener asegurado el futuro o corren el riesgo de “morirse de hambre” (es lo que se vaticina para todo aquel que desee cursar la carrera de filosofía o cualquier otra que explore en pensar humano).

Aquí”, remarca José Pablo y explica: porque “aquí es donde hacemos filosofía; no estamos en la Sorbona, no estamos en Friburgo, no estamos en la Academia Norteamericana”. 

También señala con necesario dramatismo por qué “Ahora”: “porque o la hacemos ahora o no sabemos si la vamos a hacer más adelante. (...) Sin urgencia, sin desesperación, pero tenemos que considerar que cada minuto es absolutamente precioso”.

Nueve temporadas se han producido y todas son de gran utilidad. Algunos episodios resultan memorables, como los dedicados a Jean-Paul Sartre. Feinmann narra que cuando Sartre tenía 66 o 67 años, imprimía un periódico y él mismo salía a venderlo a las calles; a pesar de que para entonces ya sufría fuerte dolor en la rodillas. “Creo también que hoy estaría dando clases de filosofía por televisión”, remata Feinmann. Yo estoy de acuerdo con él.

A veces tengo la impresión de que en México, quienes poseen algún conocimiento optan por guardárselo para evitar que los letrados dejen de ser esa minoría que siempre vive dándose aires de superioridad. Los pocos intelectuales que han logrado brincar tal complejo, jamás han sido lo suficientemente efectivos como para hacer que la filosofía sea de interés masivo.

Creo -entonces- que no basta con estudiar filosofía o leer filosofía. Hay que hacer filosofía. Y los fascinantes programas de José Pablo Feinmann (magistralmente ilustrados por el dibujante Miguel Rep) son un excelente camino para cualquiera que desee emprender una transformación definitiva de su vida. Dejo aquí el vínculo al sitio en donde pueden hallarse todos los episodios, para aquellos que deseen aventurarse en sí mismos. 

@ElAngelopolita

PUBLICADO: a las 19:26 del 29 de Junio de 2015
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