TILT y Skydeck: tecnología en rascacielos para adictos a la adrenalina


Por  Yazmin Evia

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Si eres a adicto a las emociones fuertes y confías en el cristal a prueba de brincos, la plataforma de observación TILT (inclinación) está hecha para ti. Es la nueva atracción en la ciudad de Chicago y te permite experimentar la escalofriante sensación de flotar en el vacío. 

Está situada en el observatorio del John Hancock Center, que recientemente fue relanzado mundialmente con el nombre de 360 CHICAGO. Primera en su clase, esta invención promete ganancias millonarias a sus creadores.

TILT es una cámara con paredes de cristal que se inclina hacia la calle a unos mil pies (305 metros de altura) por encima de la Avenida Michigan. Los visitantes deben sostenerse de los pasamanos y colocarse frente a la pared de cristal. La plataforma donde los aventureros se encuentran de pie, va moviéndose lentamente hacia el exterior del rascacielos hasta alcanzar un ángulo de 30 grados. El observatorio  tiene capacidad para ocho valientes y se propone atraer a quienes aman las dosis fuertes de adrenalina.

Por solo 5 dólares (aproximadamente unos 65 pesos mexicanos) más el precio de la entrada general para el observatorio de 35 dólares (unos 450 pesos mexicanos) la compañía Montparnasse 56 Group (propietaria de TILT) ofrece “proporcionar recuerdos para toda la vida”. Buscan atraer turistas de todo el mundo a la llamada “cuna de los rascacielos”.

Por si fuera poco el John Hancock Center presume tener el ascensor más rápido del mundo, que vuela hasta el piso 94 en emocionantes 40 segundos. El observatorio cuenta con una vista de 360 grados y en un día con buena visibilidad es posible ver nada menos que cuatro estados (Illinois, Wisconsin e Indiana, y Michigan con todo y su lago) de la Unión Americana.

Chicago se asume hoy como líder en la construcción innovadora de este tipo de atracciones. Además del TILT, en el rascacielos más grande de Chicago (la Torre SEARS) se encuentra el Skydeck. Este último cuenta con balcones que tienen techos, paredes y pisos transparentes. Sin embargo, no cualquiera es capaz de pararse sobre el vacío a 400 metros de altura.

Las dos atracciones prometen un gran disfrute del imponente horizonte urbano frente al lago Michigan. Quienes lo han visitado opinan que la mejor hora para estar en las alturas es cerca de la puesta de sol. La caída de la noche –dicen- es un espectáculo inigualable, siempre que no se padezca acrofobia.  (@ElAngelopolita)

PUBLICADO: a las 21:40 del 11 de Mayo de 2014
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