Vive sano y feliz con la dieta heredada del México Antiguo


Por  El Angelopolita

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El secreto está en la diversidad y en una filosofía que asume la muerte como un hecho indispensable para la vida. Con esta dieta es posible comer todos los días del año un platillo diferente. En El Angelopolita estaremos ofreciéndote una alimento con su respectiva receta cada semana. Solo te aconsejamos ser muy prudente en las porciones, porque es fácil caer en excesos

Es necesario no tenerle miedo a la diversidad de aromas, texturas y sabores que ofrece la comida del México milenario. Eso si, es necesario tener paladar para las tortillas, nopales, frijoles y el chile que son indispensables para la dieta anahuaca. Es difícil acostumbrarse al sabor y textura si no has comido estos alimentos desde la infancia.

Esta dieta está fundamentada en el buen sabor, aroma y sobre todo en la nutrición; aunque no es comida rápida que se pueda preparar en 15 minutos. Los ingredientes puedes encontrarlos a muy buen precio en los mercados mexicanos tradicionales.

Generalmente en la comida se acostumbra un caldillo o "molito" que va acompañado de alguna tipo de sopa o un arroz a la mexicana. La dieta mexicana tradicional acostumbra poca carne con muchas verduras y frutas.

La antigua filosofía de los pueblos originales entiende la muerte como indispensable para la vida, así que la producción tradicional de productos cárnicos no implica destrucción de la naturaleza o a la extinción de animales. Comer carne en el mundo anahuaca no tiene ninguna connotación de pecado o de descuido al planeta. Por esta razón en México el 2 de noviembre celebramos la muerte, como una forma de agradecer la vida.

Caldillos y molitos combinan una porción de carne con algún tipo de caldo sazonado con chiles y especias tradicionales (como epazote); y suelen ir acompañados de papas, nopales o diversas verduras. Enfatizamos: la regla básica es poca carne y muchas verduras

Hoy México está catalogado con problemas de sobrepeso y nutricionales desde la infancia, estos problemas eran casi nulos hace algunas décadas. Todo eso nos sugiere que hoy es buen momento para echar un vistazo atrás a la dieta de nuestros abuelos.

PUBLICADO: a las 00:00 del 22 de Enero de 2015
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