Fetichismo y arte: insertar argollas en la piel para tener un Corset Piercing


Por  Yazmin Evia

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El Corset Piercing se realiza insertando en la piel dos filas paralelas de argollas que después se unen con un listón, como si fuera un corset sobre la piel.

Se realiza generalmente en la espalda -de una mujer- aunque también en el cuello, brazos, piernas, costillas o cualquier lugar que lo permita. Se trata de un fetiche que a muchos agrada, aunque también se realiza con fines publicitarios.

El Corset Piercing está destinado a ser temporal: se usan por horas y rara vez son utilizados por más de una semana. Generalmente se llevan puestos  hasta que el evento o actividad para el que fueron creados ha terminado.

Se pueden tener para toda la vida, pero es más común que se realicen para la época veraniega y al llegar la temporada de frío se retiren. 

Un Corset Piercing llega a costar entre mil y 5 mil pesos mexicanos y puede atarse en cualquier parte del cuerpo con listón  o cadena.

Los Corset Piercing pueden ser anchos o delgados, y se componen cuando menos de cuatro perforaciones (dos en cada fila) hasta tantas como quepan en la longitud de la zona que se atraviesan.

No hay reglas así que el numero de perforaciones, longitud, ancho y demás elementos de diseño pueden ser de acuerdo a la creatividad de cada usuario. 

Los Corset Piercing dejan heridas abiertas y dan lugar a infecciones si no se tienen los cuidados adecuados durante y después de la inserción de las argollas.

La cicatriz dejada por las perforaciones temporales suelen ser mínimas o inexistentes (dependiendo de la cicatrización de cada persona) aunque para sus practicantes también se considera un fetiche que las cicatrices permanezcan.

PUBLICADO: a las 13:58 del 19 de Octubre de 2014
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