Las Sirenas de los cuentos existen en las islas de Japón


Por  Yazmin Evia

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En las islas que rodean a Japón, todavía se encuentran las Sirenas que ilustran los cuentos de viajes fantásticos. Las sirenas japonesas son conocidas como Amas. La tradición establece que mientras los hombres pescan mar adentro con sus embarcaciones; las mujeres se dedican a la recolección -a pulmón- de moluscos, algas, esponjas de mar y sobre todo de perlas.

Las sirenas orientales llevan en la mano una especie de arpón con el que despegan los moluscos de las rocas. Antiguamente se sumergían en el océano desnudas o solo con una pequeña tanga, un pañuelo de oraciones en la cabeza, y su hermoso cabello largo. Por el aspecto descrito, eran comparadas con las sirenas de las leyendas.

Usan unas cestas de mimbre o madera que flotan en superficie. En estas van depositando las especies capturadas como langostas, pulpos o almejas.  Dicha cesta se encuentra permanentemente unida a las pescadoras por medio de una cuerda.

El oficio se transmite de madres a hijas, quienes empiezan a practicarlo a los 13 años de edad aproximadamente. En esta etapa comienzan a trabajar a una profundidad de 3 a 7 metros y practican durante unas 3 horas diarias. A estas jóvenes Amas se les denominaba kachido, y realizan unas veinte o treinta inmersiones al día.

Al cumplir 30 años ya se les considera experimentadas y son llamadas Funado. Estas mujeres son capaces de sumergirse más de 25 metros de profundidad en apnea (a pulmón) con duraciones superiores al minuto y medio. Estas proezas acuáticas sorprenden a los actuales buzos, ya que no utilizan aletas.

Las Amas suelen realizar este oficio hasta edades muy avanzadas entre 65 y 70 años. Se considera que están en su mejor momento a los 50. Se han visto Amas buceando en avanzado estado de gestación e incluso con un bebé recién nacido que dejan en la embarcación al cuidado de Amas mayores.

Las pescadoras japonesas Amas, cuentan con un elaborado ritual humano, litúrgico y deportivo fruto de su tradición de miles de años. Han desarrollado ritos y ceremonias alrededor de la actividad que practican, contando incluso con tatuajes de protección contra el peligro. 

Estas mujeres son recompensadas con fiestas, conmemoraciones y actos en los que se reconoce su valentía. Actualmente es una profesión casi desaparecida, pero siguen quedando algunas Amas dedicadas a la recolección de perlas, que hacen sus descensos en trajes de neopreno para enfrentarse a las bajas temperaturas del Pacífico oriental. (@ElAngelopolita

PUBLICADO: a las 22:08 del 27 de Agosto de 2014
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