Alexander Honnold: un hombre araña de la vida real


Por  Emilio Lino Chávez

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La escalada al aire libre siempre es un deporte riesgoso, pero hacerlo sin cuerdas y arneses parece suicida. Cualquiera que lo intente debe estar lleno de pánico y estrés, a menos que sea Tom Cruise en Misión Imposible.

A pesar de no ser Tom Cruise, Alexander Honnold logra estas proezas con un rostro relajado, ignorando a la muerte repentina que amenaza docenas de metros abajo. Incluso lo disfruta como una aventura.  

Habiendo escalado toda clase de formaciones de roca naturales, ahora busca escalar obras del ser humano cambiando la montaña por la ciudad.

Alexander Honnold es nativo de California. Aprendió a trepar no en montañas o paredes de escalada, sino en juegos de parque. Sin embargo a los 14 pasó a las paredes de escalada demostrando tener un gran talento.

Actualmente es uno de los escaladores vivos más hábiles y rápidos; ha ganado varias competencias internacionales, estableciendo constantemente nuevos records de velocidad. De la gente que practica el llamado estilo libre sin cuerdas y arneses, es indiscutiblemente el mejor.

Aunque sus logros justificarían una personalidad egocéntrica y vanidosa Alexander es muy humilde, afirmando que “es normal y cualquiera podría hacerlo de empeñarse”. Tampoco lo hace con intención de resultar herido o morir pronto.

Él dice que “desea llegar a viejo” y que “juzga cada movimiento con mucho cuidado”.  Actualmente planea escalar el décidmo edificio más alto del mundo, la Torre Taipei 101 en Taiwán con una altura de 509 metros.

Recientemente escogió vivir en una camioneta que le permite ir de un lugar otro, expandiendo los límites de lo que se considera escalable; en el pasado logró escalar una pared del gran cañón de 300 metros de alto. Para terminar un reto ha llegado a pasar hasta dieciocho horas colgado de sus dedos durante competiciones.

Honnold expande los límites de la escalada constantemente y no hay pared que crea imposible de trepar. Siendo un hombre araña de la vida real, logra encontrar un rincón del cual sostenerse hasta en las paredes más lisas o en los ángulos más difíciles.

Aunque indudablemente tiene talento nato, lo que él dice puede ser cierto: la práctica constante es el mejor maestro. No es un solo esfuerzo enorme, sino trabajo diario lo que nos hace expertos. Lo que hacemos cada día es lo que mejor hacemos, para bien y para mal. (@ElAngelopolita)

 

PUBLICADO: a las 23:03 del 13 de Agosto de 2014
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