Puebla de los Diablos: porque el mal existe y a veces se sale con la suya Destacado


Por  Yazmin Evia y Rolando Lino

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Los Diablos invaden la ciudad de los Ángeles.

Durante el Carnaval poblano el Diablo se apodera de calles: baila, canta y se divierte al compás de música alegre. Siempre enmascarado Juega con su látigo.  Es el animador y personaje central de la fiesta de la carne. Apareció como símbolo del Carnaval para recordar que el mal sí existe y a veces se sale con la suya

Esta tradición siempre se cumple el domingo anterior al miércoles de ceniza. Su práctica se remonta cuando menos a la época en que Puebla fue fundada, y su celebración señala el inicio de la primavera. Los símbolos y justificación se remontan a la cosmovisión de los habitantes originales

El diablo se divierte en medio de todos para jugar maldades a los curiosos peatones.

La moraleja tiene que ser replicada y llegarán –si es necesario- hasta la puerta de tu casa o negocio. La meta es que interrumpas la rutina para escuchar los sones que bailaban los abuelos para burlarse de quienes se sienten bellos. 

Pero el diablo es burlón, y si no le das una moneda tendrás que bailar con él.

El diablo anda suelto incitando al pecado y la maldad. Su alegre colorado y sus cuernos de chivo, no pueden faltar. 

A veces usa máscara de madera labrada y elegantes vestidos; otras se pone cuernos y piel de chivo. Pero el diablo no tiene reglas y puede utilizar cualquier cosa que se le venga en gana: plástico, silicón o simple maquillaje es suficiente para que cientos de diablos inunden la Puebla barroca.

Porque el carnaval es eso: descontrol, alegría, diversión y por supuesto fiesta que llega con el diablo.  Su látigo evoca –según la tradición- la fuerza del trueno. Los trajes coloridos de todos tamaños permiten, junto a las máscaras y a los típicos cuernos, ocultar a cada uno de los que participan

Ya no importa quién es quién, ni quién se encuentra detrás de la máscara. Diablos de todos los tamaños y edades rompen incluso las regla de callar después de miércoles de ceniza. Bailan y ríen esperando ser quemados la noche del domingo antes del miércoles de ceniza, no sin antes haber cruzado el rio que en la antigua Puebla se deslizaba por el hoy llamado Boulevard 5 de Mayo.
@ElAngelopolita

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PUBLICADO: a las 22:51 del 12 de Agosto de 2014
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